Columnas y Opiniones

25.01.2018 | La Tercera

Más allá de las fronteras

Marcelo Ferrari

Director carrera de Cine

La nominación de “Una mujer fantástica” al Oscar, en la categoría Mejor Película Extranjera, no es sorpresiva pero sí es una enorme noticia. El filme, expresión poética de la dolorosa realidad que vive una mujer transgénero en Chile, da cuenta del momento del cine chileno actual, una industria que desde hace varios años ha puesto la mirada del mundo sobre sí, con producciones de calidad, discursos valientes y la madurez de sus cineastas.

En el caso de este filme, el director Sebastián Lelio transparenta las contradicciones políticas del Chile de hoy mostrándonos dos mundos que no logran conectar: el del personaje interpretado por Daniela Vega, una mujer trans frágil y valiente que lucha contra una sociedad prejuiciosa y un Estado negligente -incluso cruel- que no la reconocen y le niegan su derecho básico a despedirse de un ser amado.

Ocurre aquí un encuentro auspicioso entre el talento del director y de una actriz que comenzó asesorando el guión y terminó siendo la protagonista. Se trata de una forma de hacer cine que busca ante todo la verdad de su relato y logra convertirse en un homenaje a la vida, con todos sus colores, logra captar la empatía del público y se vuelve universal.

Ese acercamiento al público local, que Lelio ya había experimentado con “Gloria”, y que muchos otros cineastas chilenos están logrando, nos habla de una nueva etapa del cine chileno, que cruza definitivamente las fronteras y es capaz de instalarse con propiedad en el centro del cine mundial.

Por eso esta nominación al Oscar representa tan bien al cine que se está produciendo en nuestro país. Una industria aún en desarrollo, pero con un capital fecundo en temáticas y miradas, unido por su calidad y la convicción de que el cine es una herramienta de transformación social.