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24.05.2007 |

Alejandra Matus en la UDD

La autora del polémico “Libro negro de la justicia chilena” conversó con alumnos de cuarto año sobre su experiencia como investigadora, las barreras que ha debido franquear y los desafíos que amenazan día a día la búsqueda de la verdad.

¿Es cierto que el sistema de GPS está operativo en el 90% de los buses del Transantiago? ¿Cecilia Bolocco efectivamente fue “sorprendida” en topless con un italiano, o ella estaba en antecedentes sobre las fotos?

Preguntas como estas surgen todos los días, y aunque muchas de ellas son desechadas, unas pocas sirven como inspiración de una investigación, afirmó Alejandra Matus en un encuentro con alumnos de cuarto año de nuestra Escuela de Periodismo.

La reconocida profesional es autora de “El libro negro de la justicia chilena” y de destacados reportajes de investigación sobre temas como la corrupción en el Hospital Militar y la verdad tras el caso del Niño Goitía (lanzado desde el balcón por su padre en dos oportunidades).

Alejandra Matus se fascinó con el periodismo de investigación tras analizar el caso Watergate en la universidad. “Descubrí que este oficio tenía una función propia: buscar información a la cual el ciudadano no puede acceder por sí mismo”.

Desde diversos medios –como Las Últimas Noticias, El Sur de Concepción, La Tercera, La Época y Revista Paula- Alejandra se las ha ingeniado para ejercer el periodismo de investigación, el que también ha realizado de manera independiente.

“El periodista debe averiguar si esa realidad bella que se le presenta desde el poder es tal”, dijo a los estudiantes. Para lograrlo, hizo las siguientes recomendaciones:  buscar la mayor cantidad de información posible en archivo, dominar bien los antecedentes del tema antes de hacer alguna entrevista y generar fuentes “aliadas”, es decir, personas de buena fe, con autoridad en el tema, que cooperen con la investigación y que no tengan otros intereses en la materia.

También recomendó no vanagloriarse de la información que uno ha obtenido, preguntarse reiteradamente ¿y si estoy equivocada? y consultar siempre a los subalternos de la autoridad que se está investigando. “El personal subalterno en general sabe todo, pero no sabe la importancia de la información que tiene”, dijo.

Alejandra confesó que una de sus “técnicas” es esforzarse por no poner cara de impresión ni alarma ante la confesión de información importante. “Pongo cara de nada”, dijo. También aseguró que el trabajo en equipo es fundamental, ya que cuando se está tras una gran noticia, el rol del fotógrafo y del chofer que acompañan al reportero puede ser crucial.

En la conferencia, la profesional fue interrogada respecto de “El libro negro de la justicia chilena”, que fue censurado antes de su publicación y que derivó en que Matus tuviera que pedir asilo político en Estados Unidos luego de que se interpusiera una querella por infracción a la Ley de Seguridad Interior del Estado. Al respecto afirmó que “es cierto que como consecuencia se me cerraron muchas fuentes, pero también se me abrieron muchas otras”.

Alejandra debió salir de Chile el 14 de abril de 1999, un día después del lanzamiento del libro. Pudo volver en julio de 2001.