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13.08.2010 |

Académicos de Cine obtienen fondo audiovisual

El profesor David Vera-Meiggs publicará un libro sobre las grandes historias del cine. En tanto, Andrés Young medirá el impacto del Fondo Audiovisual.

Agosto comenzó con buenas noticias para la carrera de Cine UDD. Dos de sus académicos fueron beneficiados con recursos del Fondo Audiovisual del Consejo de la Cultura y las Artes para publicar sus investigaciones en torno a dos aristas del quehacer cinematográfico: la genealogía de las grandes historias y el impacto del financiamiento público.

David Vera-Meiggs, profesor del Taller de Realización III y IV, además de las cátedras de Guión y Dramaturgia, obtuvo cerca de 8 millones de pesos para terminar el libro “La verdad imaginaria”, trabajo teórico que demuestra que las llamadas “historias de verdad” provienen de un número limitado de narraciones universales, repetidas con otros disfraces por distintas culturas, desde hace unos 7 mil años. “Todas hablan de una cosa simple: alguien tiene algo que no quiere o quiere algo que no tiene”, dice.

Aunque el también crítico de cine explica que su libro “no entrega recetas”, espera que sea útil a las nuevas generaciones de cineastas, pues sostiene que el gran problema del cine chileno pasa por los guiones: “Nuestro cine es muy naif, sólo contamos anécdotas y ocurrencias, y no somos capaces de construir historias significativas, con expresión de un valor. Y cuando no está esa base, no hay foto, montaje o actriz en pelotas que pueda arreglar una cinta”.

Por otro lado el académico Andrés Young, quien dicta la cátedra de Especialidad en Producción Ejecutiva y es docente del Diplomado de Gestión y Producción Ejecutiva de la UDD, obtuvo casi 10 millones de pesos para su proyecto “A cinco años del consejo del arte y la industria audiovisual: aproximación al impacto de los instrumentos del fondo de fomento audiovisual en la industria nacional”.

El título es bastante elocuente, pues se trata de una investigación que busca medir el verdadero impacto de la Ley de Fomento Audiovisual que entró en vigencia en 2004. “La pregunta es sencilla: ¿Ha servido el Fondo?”, explica Young, Master en Derecho de la Universidad de California (UCLA) y abogado de Chile Films. “Hay que medir todas las producciones financiadas y ver qué pasó con ellas comercialmente y si el público las vio. Es decir, qué impacto tuvieron más allá de un proyecto personal del director y el productor, pues este fondo busca favorecer el acceso de las personas”, sostiene.

Dados los plazos que exige el Fondo Audiovisual, ambas publicaciones -que constituyen un aporte real a la cinematografía nacional- deberían ver la luz el próximo año.