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El productor de Hollywood Mike Medavoy visitó la UDD

El CEO de Phoenix Pictures y responsable de cintas como Terminator, conversó y fue homenajeado por su amigo y socio Carlos Eugenio Lavín.

Había expectación por conocer de primera fuente las aventuras de Mike Medavoy, una leyenda de Hollywood que como productor, ejecutivo o presidente de compañías, ha estado detrás de cintas como Apocalypse Now, Rocky, Teminator y El silencio de los inocentes.

Por eso, a las 20 horas cerca de 200 personas —entre autoridades de la universidad, representantes del mundo del cine, de los negocios y de la prensa— ya se estaban esperando a Mike Medavoy, en el campus San Carlos de Apoquindo de la Universidad del Desarrollo, para ser parte de la actividad organizada por las facultades de Comunicaciones y Economía y Negocios UDD.

Luego de la presentación de la trayectoria de Medavoy, a cargo de la decana de Comunicaciones, Carolina Mardones; su amigo de la infancia, el empresario y miembro del Consejo Directivo de la UDD, Carlos Eugenio Lavín, recordó viejos tiempos apoyado con material audiovisual de las cintas de la época dorada de Hollywood que veían sin permiso en los cines capitalinos.

“Éramos un grupo grande y diverso de amigos que vivíamos en Recoleta y jugábamos pichangas. Algunos éramos del Saint George, otros del Grange y otros del Valentín Letelier, como el Morris (verdadero nombre de Medavoy). Hoy somos todos emprendedores”, recordó Lavín.

De hecho, durante la tarde, Medavoy había visitado su ex colegio, donde estudió desde comienzos de los años 50 y hasta que dejó el país a los 16 años en 1957. “En mi vida he sido muy afortunado”, dijo con la voz entrecortada, mientras compartía anécdotas en los pasillos del insigne colegio de Recoleta.

Luego fue el turno de Marcelo Ferrari, director de la Escuela de Cine UDD, quien —en un escenario con dos sillas muy al estilo de Inside the Actors Studio— tuvo el placer de conversar de la carrera, claves y de Hollywood con Medavoy.

Anécdotas con Martin Sheen, Woody Allen y Martin Scorsese marcaron los pasajes más distendidos de una conversación sensata sobre “lo pequeña” que es industria estadounidense, los incentivos tributarios para impulsar los rodajes en Chile y la cinta sobre los mineros de Atacama que lo trajo de vuelta al lugar donde nació su pasión por el cine.