Noticias

23.09.2016 |

Resultados de investigación sobre empresas sociales en Chile

El 89% ha recibido inversión de fuentes diversas desmitificando que sean dependientes de Corfo.

Ante la presencia de Hernán Cheyre, presidente del Instituto de Innovación Social UDD – FMK de la Universidad del Desarrollo y de Inti Núñez, gerente de Emprendimiento de Corfo se dieron a conocer los resultados de la Investigación “Estructura y Dinámica del Emprendimiento Social en Chile”.

Durante 9 meses la Universidad del Desarrollo en conjunto con investigadores de las Universidades de Leeds y Newcastle, buscaron recopilar y sistematizar información detallada sobre el surgimiento, estructura y organización, orientación de mercado, foco, relaciones, ingresos, creación de valor social y vinculación con el entorno institucional de estas empresas.

Principales Hallazgos

Los resultados del Reporte fueron dados a conocer por Antonio Lecuna, profesor investigador de la Facultad de Economía y Negocios de la UDD y por Tomás Serey, Coordinador del Estudio.

Entre los principales hallazgos destacan que el 57% de las empresas sociales en Chile surgen con la intención de resolver problemas sociales, más que solo por una idea de negocio (11%); que esta actividad, al igual que la población, está altamente centralizada con un 50.4% ubicada en la Región Metropolitana (RM), seguido por Valparaíso y Bío Bío.

Respecto a las áreas de trabajo del emprendimiento social, éste se focaliza principalmente en educación (43%); otro dato relevante dice relación con la creación de empleo, el emprendimiento social hoy no parece ser una fuente limitada de creación de éste. Ello se debe en parte a que el arraigo local del emprendimiento social no le permite escalar más allá de su contexto, como tampoco su estrategia para competir centrada en ofrecer productos atractivos y novedosos y no en precios bajos. De hecho un 67,26% considera “muy importante” para la competitividad de la empresa ofrecer productos atractivos y novedosos, en contraste con un 23,21% que valora como “muy importante” mantener precios bajos. Esto tiene relación con la forma como las empresas compiten en el mercado, ya que un 81,17% considera que la forma en que fabrican sus productos o entregan sus servicios es diferente a la forma en que sus competidores han operado en el mercado.

Fuentes de inversión y financiamiento

De las empresas sociales encuestadas, un 89% ha recibido inversión de fuentes diversas. Sin embargo, las alternativas de financiamiento utilizadas por los emprendedores sociales comienzan a caer de forma importante después de los 6 meses de vida, etapa inicial que es principalmente cubierta por capital propio (25.4%), amigos y familiares y (17.8%) y capital semilla (8.1%). Así  el Reporte rompe el mito de que los emprendedores sociales son dependientes de Corfo al constatar que solo un 16% de los ingresos del emprendimiento social provienen de fondos públicos concursables y las expectativas de mejorar el rendimiento vía aumento de acceso a fondos públicos es sustancialmente menor a las expectativas de crecer en venta e impacto social.

Solo un 18% de los emprendimientos reciben inversión a partir de los 24 meses. Dado que el emprendimiento social surge centrado en resolver un problema, el incentivo para inversionistas tradicional es bajo, pues la promesa de retorno económico se vuelve un objetivo secundario.

Entre los principales obstáculos para el emprendimiento social figuran la falta de acceso a recursos financieros (95%), problemas de flujo de caja (92%), dificultades para acceder o entrar al mercado (90%) y falta de habilidades o experiencia del equipo emprendedor.

Como conclusión general acerca de los desafíos pendientes para el desarrollo de la economía social, la investigación muestra que el éxito de las empresas sociales debe ser evaluado respecto al impacto social y/o ambiental que éstas generan, no obstante menos de la mitad de los encuestados declara medir continuamente sus impactos.