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Christian Borgeaud: “La persona que inició ‘Wallmapu a pedales’ es completamente diferente a la de ahora”

El alumni de periodismo UDD, Christian Borgeaud lanzó hace unas semanas su documental ‘Wallmapu a pedales’, producción que grabó en Melipeuco junto a dos amigos argentinos.

Christian Borgeaud presentó hace unas semanas ‘Wallmapu a pedales’, documental que realizó junto a dos amigos argentinos en la Región de la Araucanía, con la idea de generar conciencia sobre el medio ambiente y sobre la cultura mapuche.

El registro se grabó durante nueve meses –en el año 2015- en la localidad de Melipeuco, comuna que se caracteriza por sus hermosos paisajes y por ser una zona de Reserva de Biosfera Araucarias.

“Wallmapu a pedales”, será transmitido por la Fundación Vive Chile de VTR y también está disponible en Youtube.

¿Cómo nació ‘Wallmapu a pedales’?

‘Wallmapu a pedales’ es un documental realizado en Melipeuco, donde un grupo de amigos se reúne para recorrer en bicicleta la Reserva Biosfera Araucaría en busca de bellezas naturales.

Todo partió como un entrenamiento para un viaje más grande. Nos queríamos ir a África en bicicleta, de hecho, lo hicimos. Entonces dijimos ‘hagamos una experiencia más pequeña en la que pudiésemos probar cómo funcionamos’, pero la experiencia pequeña de ese entrenamiento la tomamos tan en serio que terminó resultando el documental.

Después de la serie, de haber trabajado con VTR y todo, nos fuimos a Sudáfrica para recorrer diez países en bicicleta, pero ese proyecto cambió y como aún no finalizábamos -en términos de post producción- ‘Wallmapu a pedales’, decidí volver porque sentí que era necesario cerrar ese capítulo, pero mis amigos siguieron en África.

¿Qué te inspiró a dejar tu trabajo en Santiago (Mega) para ir a grabar una serie a Melipeuco?

Trabajé en un Departamento de Prensa durante 4 años y tuve una reflexión muy importante en cuanto al periodismo. Me di cuenta de que los medios estamos haciendo un pésimo trabajo en cuanto a los desafíos que tenemos como planeta y en torno a las reales necesidades de los temas que instalamos en los medios.

Hubo un hecho que para mí fue demoledor, que fue el incendio de la reserva nacional de China Muerta en la comuna de Melipeuco el año 2015. Ahí pude ver cómo fue el actuar del Estado, de CONAF, de la gente y dije ‘si seguimos así, la verdad es que tenemos muy poca chance como sociedad, como humanidad’.

Quise hacer algo al respecto y junto a otros dos amigos teníamos la intención de hacer un viaje en bicicleta, en realidad una especie de mochileo. Finalmente, decidimos juntarnos en Melipeuco y desde ahí partió esta aventura.

¿Qué fue lo más complicado de esta experiencia?

Lo más complicado fue las relaciones con los entrevistados, las historias, porque muchas de ellas tenían que ver con pueblos originarios, con pueblos mapuches y ahí la dinámica relacional es otra. Uno no puede ir a hablar con ellos, sino que se tiene que ir a buscar un entendimiento, y ese entendimiento en la cultura de ellos requiere tiempo, requiere sentarse, conversar, estar en silencio muchas veces. Sin embargo, eso fue necesario para generar confianza.

¿Qué significa para ti como realizador ver plasmado de manera profesional tu idea?

Me siento muy orgulloso de esto porque fue difícil, siento que como comunicadores tenemos que estar al servicio de la gente y en este documental eso se hizo. Me siento muy gratificado de todas las experiencias que viví y que las puedan ver otras personas. Es un orgullo haber hecho esto, fue constancia y paciencia. Hoy no nos podemos quejar, nos queda hacer nomás, esa es al menos mi perspectiva.

¿Qué recomendarías para lograr este tipo de emprendimiento?

Primero que todo, les recomendaría tener paciencia y persistencia. Tratar de mantener esa tranquilidad. Lo segundo, sería poder amortizar los gastos en un proyecto así, buscar sistemas colaborativos de financiamiento. Creo que hoy en día los recursos no pueden ser una excusa porque estamos en una época que el país tiene muchos recursos, lo más difícil es la gestión.

¿Con qué aprendizaje llegaste después del viaje?

Llegué a Melipeuco de Mega a un canal comunal, donde había trabajado solo una persona, y poco a poco –porque no puedo decir que fue inmediato- me di cuenta de una arrogancia que nosotros adolecemos de la gente que vive en Santiago. Yo sabía que en regiones el tema era distinto, pero, además, este es un lugar donde existe una cultura indígena que tiene otros tiempos, otras formas, y partí por eso, tuve que destruir mi arrogancia y eso fue a punta de costalazos.

Fue difícil, pero fue el primer paso para una transformación tuvo que ver con el viaje, y sí, me transformé. Creo que la persona que inició esta serie es completamente diferente a la de ahora. Como santiaguinos, creo que necesitamos desprejuiciarnos y volver al entendimiento y éste se genera escuchando harto rato. Nosotros nos sentamos a veces con gente que no nos habló durante horas. Y también conversando, porque solo conversando podemos entender al otro.