Nuestros Profesores

Felipe Vásquez Lavín

Centro de Investigación de la Empresa FEN UDD

Educación

  • Ingeniero Comercial, Universidad de Concepción
  • PhD in Agricultural and Resource Economics, Universidad de California, Berkeley
Número de artículos WOS – Scopus (2011 – 2016) Índice H Scopus Número de proyectos UDD (2011 – 2016) Principales proyectos
20 4 3 International Development Research Centre (IDRC – Canadá)

 

Economía del cambio climático, valoración económica de servicios ecosistémicos, economía de la salud y economía de recursos hídricos son las principales áreas en las que ha basado su investigación el economista Felipe Vásquez, de la Facultad de Economía y Negocios, sede Concepción, Ph.D. Agricultural and Resource Economics, de la Universidad de California, Berkeley.

“Las investigaciones más importante que hemos desarrollado en mi equipo de trabajo están relacionadas con la Economía del Cambio Climático. Hemos estimado los impactos económicos del cambio climático en la agricultura, la demanda de agua residencial, industrial y agrícola, los impactos en la salud de las personas, y en algunas actividades productivas. Estas investigaciones son, desde mi perspectiva, muy importantes porque están relacionadas con el bienestar de las personas y tienen implicancias de política pública”, explica Vásquez.

Durante su trayectoria profesional, Vásquez ha participado como investigador principal, co-investigador y asistente de investigación en alrededor de 35 proyectos con financiamiento de diversos organismos, tales como ministerios (Medio Ambiente, Energía y Desarrollo Social), instituciones internacionales (BID, Banco Mundial, IDRC, PAHO, OECD),  Fondecyt, Iniciativa Milenio, entre otros. Asimismo, tiene del orden de 40 publicaciones (revistas ISI, libros, capítulos de libros y otros) entre los años 2011 y 2016.

  • ¿Qué rescatas de la experiencia en tu primera investigación?

Una de las primeras investigaciones en las que participé estaba relacionada con los costos ambientales, en particular, de paisaje y biodiversidad, que tendría el proyecto HidroAysén en la Patagonia. Fue una experiencia interesante, ya que el conflicto social todavía no surgía a plenitud, y nosotros sugeríamos que la evaluación económica del proyecto debía incluir los costos sociales y ambientales. Lo más frustrante fue que dos revistas nacionales rechazaron el articulo porque no les pareció relevante! Yo no podía entender que un artículo que abordaba el problema socio-ambiental más importante de aquellos años les pareciera, a los editores de estas revistas, que no era meritorio de publicarse. Finalmente, lo enviamos, con pocas esperanzas, a una revista internacional (Water Resource Management, la cual tiene un alto factor de impacto), y fue aceptada rápidamente! El paper se llama “Estimating the economic value of landscape losses due to flooding by hydropower plants in the Chilean Patagonia”.

  • ¿Cuál es el papel de la investigación hoy?

Esto depende de cada investigador. Mi opción es hacer investigación en economía de recursos naturales y del medio ambiente con impacto de política pública. Esto requiere una vocación por trabajo multidisciplinario, interdisciplinario y a veces transdisciplinario, lo cual a veces es visto con desdén por los economistas más tradicionales, que están interesados en temas específicos a la ciencia económica y cuyos temas de investigación no requieren de un dialogo con otras ciencias o con los tomadores de decisiones.

Nuestra elección ha sido abordar problemas económicos que tengan relevancia desde la perspectiva de la política pública y el bienestar de la sociedad.

  • Dada tu experiencia, ¿qué crees le falta a la investigación en Chile?

Creo que lo más importante es que se requiere una mirada y una agenda de investigación de largo plazo. Si bien esto ha ido avanzando en el país, todavía muchos de los investigadores tenemos agendas de investigación de corto plazo determinadas por el financiamiento del Estado y las prioridades de los ministerios.  Insisto que esto ha cambiado con los núcleos, institutos y centros de investigación que tienen una duración de 3, 6, 5 ó 10 años y que permiten desarrollar una agenda de investigación de más largo plazo. Pero creo debe masificarse, puesto que es la única forma de mejorar la capacidad de respuesta de nuestro país a diversos desafíos que enfrenta.

Por otro lado, falta una participación activa de las empresas privadas en la investigación que realizan las universidades. Hay varias razones para esto, pero el país no avanzará en su crecimiento y desarrollo si no logra generar consorcios de investigación con involucramiento de los sectores productivos. En el área que yo participo, he observado algún nivel de investigación conjunta con sectores productivos, pero los aportes financieros son muy bajos y los proyectos son con objetivos puntuales y de corto plazo.

  • Respecto de la investigación académica, ¿cómo estamos en Chile y cómo ves a la UDD?

La investigación en Chile es de excelente nivel en muchas áreas. Me toca compartir con investigadores de las ciencias naturales y es impresionante la calidad y cantidad de publicaciones que producen.  La mayoría de los investigadores ganan proyectos Fondecyt, pero más importante aún, participan de redes de investigación nacional e internacional con buen financiamiento y con agendas de largo plazo.

Eso es algo que como UDD debemos promover e imitar. Nuestros investigadores deben participar de núcleos científicos, FONDAP, institutos, etc. con el fin de internacionalizar nuestra investigación, hacerla más visible y de mayor impacto.

Por supuesto, que el estado de la investigación académica en nuestra universidad debe evaluarse considerando su historia y creo, como lo demuestran varios indicadores, que la UDD ha dado un salto cualitativo en los últimos años para transformarse en una universidad compleja, con fuerte compromiso con la investigación. Valoro, por ejemplo, los fondos de investigación interfacultades, los recursos para asistir a seminarios internacionales y nacionales, ayudantes de investigación, envío de papers, traducciones, talleres para investigadores, entre otros. Son ayudas importantes que hacen más fácil nuestro trabajo.