Diario El Sur
Sábado 1 de julio
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| Los jóvenes son los que más se sienten insertos en el nuevo mundo tecnológico y absorben con mayor facilidad los cambios. |
Que la mitad de los chilenos se sienta excluido de las nuevas tecnologías, tiene también una mirada positiva que hay que destacar y es que la otra mitad ya se maneja en el tema y la brecha digital tiende a irse reduciendo.
Así analizó el director del Departamento de Ingeniería Informática y Ciencias de la Computación de la Facultad de Ingeniería de la UdeC, Yussef Farrán, el indicador de que el 50 % de los chilenos se siente excluido del mundo de las nuevas tecnologías.
La cifra aparece en el Informe sobre Desarrollo Humano en Chile 2006 “Las tecnologías: ¿un salto al futuro?”, que se difundió el jueves. El académico local hizo ver que si ya se tiene un 50%, se puede avanzar al 60%.
Farrán resaltó que: “Los últimos años ha habido un esfuerzo de los entes gubernamentales de ir introduciendo la tecnología en la población. El Estado ha apoyado al segmento de la población que no puede adquirir la tecnología, a través de los infocentros. Ha habido acciones de la Subsecretaría de Comunicaciones y municipales para generarlos (...) los hay en las ciudades y también en áreas rurales”. Como sea, indicó, hay quienes están utilizando la tecnología -incluso en sectores indígenas, para negocios.
El académico que esperaba ayer conocer más a fondo el informe, se preguntó porqué el 50% se siente excluido del uso de las tecnologías. “Tal vez, y estoy especulando, hay ruralidad, marginalidad en los grandes centros urbanos y analfabetismo, no sólo digital sino también el de gente que no sabe entender lo que lee”.
El directivo universitario enfatizó que del análisis del comentado trabajo del Pnud se podría implementar acciones correctivas, al tiempo que habría que definir algunos aspectos que quedan en dudas, como el caso de los infocentros, sobre los cuáles surgen preguntas cómo ¿se usan realmente?, ¿han tenido un impacto?, ¿para qué se usan?...”.
Respecto a que el acceso a las nuevas tecnologías tenga relación directa con la calidad de vida, el profesor Farrán respondió: “es complicado (...), la calidad de vida es diferente según la época.
Una cuestión es la percepción y otra el acceso a la tecnología, puntualizó el sociólogo de la Universidad Católica e investigador del Centro de Investigación Mediática de la UDD Santiago, Eduardo de la Fuente Santelices. “Hay que medir el impacto de la tecnología en la vida cotidiana y cuál es la percepción que tiene mucha gente de la incidencia de estos bienes en el hogar, sobre todo”.
Hay gente que puede tener acceso a las tecnologías, pero las ve distantes porque no sabe utilizarlas y, por la barrera de la edad y nivel socioeconómico se percibe muy distante. Sobre este 50% que se siente excluido, hay que saber quiénes lo componen.
“Hemos hecho un par de estudios que complementan esto, en que más de dos tercios de la gente cree que el mundo cambia demasiado rápido”, dijo el investigador. Hace ver que en ocasiones una herramienta se moderniza en dos o tres meses y hay gente que todavía no aprendió a usar la básica.
La brecha tecnológica, añadió, tiene que ver más con diferencias de edad que con nivel socioeconómico. “Antes el poder estaba en los adultos, que manejaban el mundo. Ahora vemos que cada vez más los jóvenes lo están haciendo. Los jóvenes secundarios de los paros se comunicaban por internet, a través de blogs, es impresionante que ningún adulto se percatara antes que explotara todo esto”.
De hecho, el informe del Pnud indica que el 84% de los menores de 18 años se siente dentro del mundo de las tecnología.
El sociólogo Eduardo de la Fuente se refirió también a que el 59 % de la población teme que la introducción de tecnología pueda producir desempleo. Indicó que obviamente tiende a reducir mano de obra menos calificada, pero “eso nos obliga, como sociedad, a calificar a nuestra mano de obra y en la economía chilena, respecto de otras de mayor escala como la argentina o mexicana,tenemos que, probablemente, transformarnos en un país prestador de servicios, financieros, de marketing, otros, en que la tecnología está involucrada”.
Ello, dijo, porque no somos un país orientado a la producción, salvo la minera, pero el resto no va a competir con otras a nivel global. La gente teme ser reemplazada por la máquina, la gracia sería darnos cuenta que nosotros vamos a manejar la máquina y con eso vamos a ganar más y tener una mejor calidad de vida, planteó.
El Informe sobre Desarrollo Humano en Chile 2006 “Las tecnologías: ¿un salto al futuro” presentado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) concluye que el uso masivo en Chile del celular, la televisión, la computación, e internet no producirán un salto cualitativo hacia el desarrollo humano si, al mismo tiempo, no se crean las condiciones que permitan ponerlas al servicio de la sociedad y las personas.
El informe muestra que muchos chilenos creen que las tecnologías de la información ayudarán al país a dar un salto al desarrollo. Pero, al mismo tiempo que las valoran también les tienen temor.
La conclusión es que no basta con adquirir más y mejores tecnologías de nuevo tipo, ni con difundirlas por todos los rincones y reconvertir los procesos productivos, políticos y sociales a las exigencias de aquellas.
El desafío es saber apropiarse de ellas y saber usarlas. Y, que no hay atajos tecnológicos para el Desarrollo Humano. Se reconoce el aporte del programa Enlaces, al tiempo que se señala que la escuela es el agente principal para la reducción de la brecha digital.
El trabajo consta de fichas con más detalles y datos estadísticos. Una de ellas identifica a quienes están fuera de las nuevas tecnologías. Son en su mayoría mujeres, jubilados y personas pertenecientes al grupo socioeconómico bajo de menor nivel educacional.
El informe los cataloga en:
Excluídos/as “Yo ya me quedé fuera” (21%); Automarginados/as “¿para qué entrar si no la necesito?”(19%); Inseguros/as tecnológicos “Me gustaría entrar, pero ¿me la podré?( 7%); Aspiracionales tecnológicos “Quiero entrar, pero me falta plata” (18%).





