Columnas y Opiniones

08.03.2019 | El Mercurio

“Cura” del VIH

Sofía Salas

Docente investigador Centro de Bioética Facultad de Medicina CAS-UDD

Comprensible interés ha ocasionado la reciente noticia de una aparente cura de un paciente con VIH, luego de haberse sometido a trasplante de médula ósea que reemplazó sus glóbulos blancos con versiones resistentes al virus. Este paciente, llamado “paciente de Londres”, sería la segunda persona en el mundo con respuesta favorable a este tratamiento, luego del “paciente de Berlín”, reportado hace más de diez años y que todavía permanece libre de enfermedad, a pesar de haber suspendido la terapia retroviral. En ambos casos se trata de pacientes que requerían de este trasplante por tener un tipo de cáncer resistente a la quimioterapia y los donantes de células madres tenían una mutación específica en un gen (CCR5), impidiendo que el virus entre a la célula. Esta terapia está circunscrita a situaciones muy particulares y no está indicada a otras personas con VIH, puesto que el riesgo de los trasplantes de médula ósea supera al de la terapia retroviral, además de que es muy difícil encontrar donantes con esta mutación específica. No obstante, ya están en desarrollo estudios de terapia génica para alterar el gen que permite la entrada del virus a la célula.

Hasta que estas terapias no demuestren ser seguras y eficaces, además de accesibles a la población, se hacen necesarias campañas de salud pública dirigidas a promover las mejores medidas de prevención, incluyendo acceso a profilaxis pre exposición para los grupos de mayor riesgo, además de estrategias para detección precoz de personas portadoras, lo que permitiría iniciar terapia en forma oportuna. A juzgar por las cifras actuales de aumento de personas portadores de VIH (algunas de las cuales permanecen sin terapia por desconocer su condición), en Chile estamos al debe.