Semana i cumple 10 años acercando a estudiantes con desafíos reales



En 2016 Semana i nació con el objetivo de conectar a los alumnos con problemáticas reales. Bajo esa premisa, se conformó como un programa académico intensivo en el que los estudiantes de distintas carreras debían trabajar en conjunto para resolver desafíos propuestos por profesores de la Universidad o instituciones externas. De esta forma, el proyecto se incorporó al plan académico de la Universidad del Desarrollo y actualmente forma parte de la malla curricular de todas sus facultades.
A una década de su creación, la directora de Formación Extradisciplinar de la UDD, Macarena Bollmann, quien está a cargo de la iniciativa, reflexiona sobre su evolución como un espacio que ha consolidado el aprendizaje experiencial y la vinculación con organizaciones y empresas como parte de la formación de los estudiantes.
- Semana i cumple 10 años este 2026. ¿Cómo describiría la evolución que ha tenido el programa durante este tiempo?
Este fue un proyecto que nació de manera bastante artesanal con un equipo muy cohesionado, comprometido y haciendo prácticamente todo a mano. Eso generó una fuerza especial, porque surgió desde la pasión, el entusiasmo y las ganas. Con el tiempo hemos visto cómo se ha ido profesionalizando, hoy contamos con plataformas, herramientas y procesos mucho más automáticos, las carreras han ido incorporado el programa en su ADN y los profesores están camiseteados con Semana i.
- En este tiempo, ¿qué cambios han observado en los estudiantes que participan?
Hace algunos años los estudiantes participaban principalmente desde el entusiasmo y, si bien este aún existe porque pueden elegir su desafío, hoy llegan más preparados porque revisan de qué tratan las problemáticas y tienen más herramientas. Además de que en estos años la UDD también ha dado un paso en lo que es aprendizaje experiencial desde que entran a estudiar, por lo tanto, si bien Semana i a lo mejor es la instancia más potente de salir al mundo, ya tienen algún bagaje de trabajar con instituciones. Creo que ha sido un avance para los estudiantes sin perder la magia o ilusión en el programa.
En ese sentido, Bollmann agrega que el involucrar a los jóvenes en problemáticas reales contribuye a su formación profesional al permitirles visualizar cómo podrían desenvolverse en el futuro en distintos escenarios laborales. Asimismo, fortalece competencias fundamentales como el trabajo interdisciplinario, el aprendizaje colaborativo y la capacidad de enfrentar desafíos complejos. “A lo largo de los años hemos ido subiendo en la evaluación docente con excelentes resultados, lo que nos dice que vale la pena lo que hacemos porque enriquece a los alumnos (…) La guinda de la torta es ver su alegría y de los profesores el último día, cuando han cumplido su desafío», confiesa.
Además del trabajo con estudiantes, Semana i tiene entre sus pilares fundamentales el trabajo con instituciones, algunas de las cuales llevan años colaborando con el programa. A través de esta relación, la Universidad recibe propuestas que desafían intelectualmente a los jóvenes, al tiempo que las empresas reciben miradas frescas e innovadoras sobre sus problemáticas. “Es un win-win tanto para ellos como para nuestros estudiantes”, resume la directora de Formación Extradisciplinar de la UDD.
A lo largo de su historia, Semana i ha trabajado con instituciones como Sodimac, Walmart Chile, Forestal Arauco, la Empresa Nacional de Minería, Techo para Chile, Hogar de Cristo, Fundación Las Rosas, Gendarmería de Chile, los ministerios de Vivienda y Urbanismo y Desarrollo Social y diversas municipalidades, tanto de la Región Metropolitana como en la del Biobío.
Asimismo, hay desafíos considerados emblemáticos. En el caso de la sede de Concepción, Bollmann destaca “Rescatando la historia de nuestra región: Escuela de Grumetes y la Isla Quiriquina”, en el que se rescató una gran cantidad de piezas arqueológicas guardadas por la Armada de Chile para dar paso a la inauguración, en octubre de 2019, de la nueva sala expositiva de la Escuela de Grumetes «Alejandro Navarrete Cisterna» en la isla Quiriquina; y “Sonríe Haití”, cuyo objetivo fue generar puentes de colaboración con el centro Tous Ensemble, ubicado en el sur de Haití, lo que derivó en el nacimiento de un voluntariado con el que los estudiantes asumieron el compromiso de generar recursos y captar más socios, lanzando campañas de apadrinamiento y confeccionando material audiovisual.
Por su parte, en Santiago, sobresalen “Choapa i» con Fundación Minera Los Pelambres, que llevó a un grupo de estudiantes a la provincia de Choapa a trabajar en distintos desafíos como cuidado de agua y elaboración de productos provenientes de la cabra; y dos desafíos realizados con Hogar de Cristo en el Centro de Acogida Residencial de Estación Central, donde viven adultos con discapacidad mental: “Impulsando la multisensorialidad”, a través del cual, pese a la pandemia de 2020, se construyó una sala multisensorial como nuevo espacio terapéutico, y “Resignificar: espacio exterior en pandemia”, que motivó a los alumnos a intervenir el patio del recinto como único espacio al aire libre al que podían acceder los usuarios.
En estos diez años, Semana i se ha enfocado principalmente en el sello UDD de responsabilidad pública, sin embargo, a futuro se buscará potenciar de igual manera los desafíos de temáticas como emprendimiento y transformación digital, con el fin de que los estudiantes continúen interactuando con las tendencias globales. Asimismo, su equipo espera que el programa siga impregnándose en la cultura de la Universidad y proyectándose en el tiempo.























