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Macarena Zapata, creadora de Dido: “El diseño es mucho más que estética, es un aporte para la sociedad”

El proyecto de título de la diseñadora Macarena Zapata, Dido, ganó el Capital Semilla de Corfo 2018, junto a otros proyectos de la Universidad que también fueron parte de Incuba UDD.

#HistoriasUDD

La alumni de Diseño Gráfico, Macarena Zapata creó -para su proyecto de título- Dido, un novedoso kit educativo que ayuda a niños entre 4 a 8 años con Diabetes tipo 1. Mismo proyecto que este año obtuvo el Fondo Capital Semilla de Corfo.

Éste tiene como objetivo hacer que el niño aprenda a pincharse solo sin sentir miedo o inseguridad cuando su mamá, papá o enfermera no está ahí para ayudarlo, logrando de esta forma la independencia del pequeño.

¿Cómo nació Dido?

Dido nació bajo el alero de mi proyecto de título el año 2017. Todo partió por una motivación personal que mezclaba mis intereses como diseñadora y las necesidades en base a una de las enfermedades crónicas más comunes en menores de 5 años: la Diabetes tipo 1.

En base a todo esto, apliqué la versatilidad que me entregó los conocimientos de mi carrera y le empecé a dar forma a Dido. Luego de titularme decidí continuar con este proyecto y postulé a Incuba UDD. Este fondo fue fundamental para la base y estructura de mi negocio y también fue un espacio muy bueno para generar red de apoyo y de contactos que hoy en día forman parte de mi emprendimiento.

¿Qué te motivó a hacerlo?

Siempre me ha gustado mucho la medicina, mis dos hermanos estudian Medicina y me gusta escucharlos cuando me cuentan en qué podría aportar yo desde la versatilidad del Diseño. Poder juntar estas dos áreas y crear algo que tuviese un impacto social para los niños era uno de mis mayores desafíos.

¿Qué necesidad buscas solucionar con este producto?

Una mala autoadministración de insulina en pacientes con Diabetes tipo 1 puede significar el desarrollo de complicaciones o efectos secundarios serios. Éstas se presentan con una frecuencia relativamente alta, generando adicionalmente efectos de inseguridad y temor en el proceso de autoadministración por parte de los pacientes.

Este proyecto se centró en el diseño de un kit educativo como elemento de apoyo que facilita la correcta autoadministración de la insulina y la reducción del temor y de la inseguridad del paciente al momento de inyectarse de manera periódica. Los resultados obtenidos lograron generar un tránsito y un nuevo hábito del usuario focalizándose en los procesos de inducción, hábito e independencia; lo cual se traduce en una disminución importante de la incidencia de las complicaciones y de los efectos secundarios en la insulinoterapia y en un reforzamiento de la seguridad del paciente en la autoadministración.

¿Qué fue lo más difícil al momento de emprender?

Al salir de la universidad uno esperaría encontrar un trabajo inmediatamente para así independizarse, pero el emprendimiento te tiene meses preguntándote que pasará el mes siguiente, pero para esto hay que empezar a moverse para que resulte, y esa motivación hay que encontrarla en uno mismo.

¿Cómo esta experiencia cambió tu visión como profesional?

El emprendimiento es algo difícil, ya que como mencioné anteriormente, no es lo mismo que encontrar un trabajo fijo y tener un sueldo mes a mes, pero siento que el momento para emprender es cuando uno es joven, ya que no hay mucho que perder.

¿Cómo influyó la UDD en tus ganas por emprender?

En mi carrera tuve la oportunidad de conocer varios profesores que me hicieron creer en mí y en lo que podía generar el Diseño como un aporte para la sociedad, mucho más allá de lo estético que la gente piensa que es.

¿Qué consejos les darías a otros compañeros para motivarlos a emprender?

Que mientras antes lo hagan, mejor. Es un paso difícil porque como sociedad estamos acostumbrados a llevar una rutina de trabajo y no atrevernos por miedo a perder. Con el tiempo uno entiende que ese miedo es parte de las ganas que uno tiene. Creo que la motivación por emprender se va dando en los bajos y altos que uno va teniendo, pero para llegar a esto uno se tiene que atrever. Como ya dije antes, no hay nada que perder.

¿Cómo fue ganarse el Fondo Semilla de Corfo?

Sentí una emoción enorme. Al principio cuando recibí la noticia no podía creerlo, el tiempo ha pasado muy rápido, ya que estoy haciendo algo que me gusta. Al recibir la noticia me sentí muy ansiosa de empezar lo antes posible y que este proyecto agarre vuelo y deje huellas en la gente.

¿Qué se viene ahora?

Actualmente nos encontramos perfeccionando el prototipo para tener una validación más comercial y empezar a producir los kits en gran volumen. Hemos cerrado un par de plan pilotos para seguir validando el kit y queremos agrandar nuestro equipo de trabajo. De ahora en adelante serán unos meses de mucho trabajo y esfuerzo, pero ver nuestro producto en mercado y entregando una solución a estos niños que padecen de esta condición de por vida, será una de las mayores recompensas.