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Académico UDD liderará línea de investigación en el primer centro dedicado al estudio de niñez y era digital en Chile

Generar conocimiento sobre cómo los entornos digitales afectan la salud física y mental de niños y adolescentes, es el objetivo de la línea de investigación liderada por Miguel Cordero, investigador del Instituto de Ciencias e Innovación en Medicina de la Universidad del Desarrollo (ICIM UDD), en el recientemente inaugurado Centro para el Bienestar y Desarrollo de la Adolescencia y Niñez en la Era Digital (BAND).

Se trata de un proyecto financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), en el marco del Concurso Nacional de Centros de Excelencia para la Investigación y el Desarrollo de Interés Nacional 2025, que es liderado por la Pontificia Universidad Católica de Chile, en asociación con las universidades del Desarrollo, la Frontera y Andrés Bello. El centro también tiene vinculación directa con la Subsecretaría de la Niñez, la Agencia de Calidad de la Educación y el Centro de Innovación del Ministerio de Educación.

BAND constituye el primer centro chileno de investigación dedicado exclusivamente a estudiar el impacto que tiene la digitalización en el desarrollo y bienestar integral de los niños, niñas y adolescentes. Tarea para la cual el trabajo se divide en cinco líneas: bienestar y desarrollo en la primera infancia, desarrollo cognitivo, desarrollo socioemocional, salud integral –liderada por Cordero- y herramientas de política pública.

El lanzamiento del centro de investigación contó con la participación de la directora de ANID, Alejandra Pizarro; el secretario ejecutivo de la Agencia de Calidad de la Educación, Gino Cortez, y el subsecretario de la Niñez, Marcelo Sánchez, quien hizo una invitación a reflexionar sobre cómo la tecnología, más allá de las regulaciones, ha modificado la sociedad y cuáles son los desafíos que hay para alcanzar una protección efectiva de la niñez y la adolescencia.

“Después de la pandemia esperábamos que todo se restableciera de manera normal y el foco lo pusimos en recuperar las clases de matemáticas y de lenguaje. Pero no nos dimos cuenta de la tremenda erosión que había en el espacio socioemocional de los niños y jóvenes, que habían estado en la etapa de mayor socialización a través de pantallas, y que necesitaban un espacio regulador y un acompañamiento especial para que, como padres, reforzáramos esos vínculos. Hoy este centro viene a aportarnos una mirada compleja, más allá de la dosificación del uso de pantallas, para entender este mundo que ha surgido en la juventud, donde los vínculos están fragilizados y los cuidadores tenemos que aprender a relacionarnos de otra forma, en la que la tecnología no puede ser un demonio, pero tampoco un ángel, y tenemos que llegar a un sano equilibrio”, comentó Sánchez.

El rol de la UDD

A través de Miguel Cordero, la UDD lidera la Línea 4 de BAND, enfocada en comprender cómo los entornos digitales influyen en la salud física y mental de niños, niñas y adolescentes. Desde esta línea se impulsará el desarrollo de nuevas herramientas para medir el comportamiento digital y su relación con la salud.

“La evidencia sugiere que la relación entre los entornos digitales y la salud de niños, niñas y adolescentes es considerablemente más compleja de lo que reflejan los estudios basados en el ‘tiempo de pantalla’. En la Línea 4 desarrollaremos, junto a ellos y sus familias, herramientas para medir, de manera segura y ética, las exposiciones digitales, integrando información generada por el uso de dispositivos personales —la denominada huella digital— con reportes ecológicos en tiempo real de experiencias, comportamientos y estados de salud. Nuestro objetivo es que estos estudios provean valiosa información para el desarrollo de futuras intervenciones en salud digital”, señaló Miguel Cordero, académico del Instituto de Ciencias e Innovación en Medicina (ICIM) de la Universidad del Desarrollo.