Emilio Abarca: estudiante de Diseño UDD que descubrió en la robótica su gran pasión



Emilio Abarca descubrió que la robótica era su gran pasión en el año 2018, cuando ingresó a unos talleres de la Fundación Mustakis donde le enseñaron programación avanzada. Así fue como participó en el Interescolar de Robótica y Videojuegos (FIRVI), logrando el primer lugar, además del reconocimiento Espíritu Mustakis, una distinción que otorga esta entidad a quienes mejor representan sus valores.
Posteriormente, en 2019, fue invitado a formar parte de Mustabot, el equipo de competencia de la organización, por lo que pudo seguir profundizando sus conocimientos en electrónica, programación avanzada y modelado 3D, realizando además el diseño y ejecución de nuevos robots para la empresa. Esto le permitió prepararse para la RoboCup -conocida como el mundial de robótica-, en la categoría Rescue Line, que se iba a desarrollar al año siguiente. Sin embargo, la pandemia de Coronavirus de 2020, hizo que el evento se suspendiera, hasta que en julio de 2022 pudo concretar finalmente este viaje para representar a Chile en Tailandia.
En ese entonces, Abarca estudiaba Ingeniería Civil, pero decidió cambiarse a Diseño en Interacción Digital, en la Universidad del Desarrollo, durante el primer semestre de 2023. Un año más tarde, fue convocado por la ya mencionada Fundación para integrarse como voluntario en el Club de Rescue Line. Ahí comenzó su experiencia docente, trabajando con alumnos de enseñanza media, a quienes transmitió sus conocimientos tecnológicos, pero también sus otras habilidades, como el trabajo en equipo, la perseverancia y la confianza.
Junto a sus alumnos, durante el 2025 obtuvo el primer lugar en la Liga Nacional de Robótica, dos podios en la FIRVI como tutor y la clasificación a la final nacional entre los 25 mejores equipos del país. Además, fue promovido como mentor oficial del club y, paralelamente, fundó el Equipo Interdisciplinario de Robótica e Innovación (EIRI) en la UDD, una iniciativa estudiantil que con el paso del tiempo ha crecido hasta reunir a alumnos de distintas carreras y consolidar una metodología basada en el desarrollo propio de la electrónica, la programación y el diseño 3D.
Cabe destacar, que el grupo de la UDD obtuvo el primer lugar en un hackathon -encuentro colectivo en el que se busca dar respuesta a un determinado reto o problema-, lo que les permitió acceder a un proceso de incubación y desarrollo de un MVP (producto mínimo viable) tecnológico.
Adicionalmente, Abarca viajó a Silicon Valley, con el programa de la UDD Innovadores del Futuro, conociendo así el ecosistema de innovación de Stanford y otras empresas líderes a nivel mundial.
Hoy, Emilio Abarca combina su formación en diseño con la robótica, la docencia y la innovación tecnológica. Su objetivo es seguir desarrollando proyectos propios, formar nuevos equipos y clasificar a competencias internacionales, demostrando que la robótica puede ser una plataforma de aprendizaje profundo y de colaboración.
“Para mí la robótica ha sido un medio que me ha permitido resolver los problemas que surgen en los proyectos que estoy desarrollando o que me gustaría desarrollar. En ese sentido, la UDD ha sido un gran apoyo, ya que me han dado los espacios y las herramientas necesarias para poder trabajar en esta área”, concluyó Abarca.